Seleccionar página

Cumplir 3 años supone entrar en una etapa de enormes cambios. El niño empieza a ganar autonomía, desarrolla relaciones más complejas con otros niños, utiliza cada vez más la imaginación y es capaz de expresar muchas más emociones.

Pero hay algo que a veces puede desconcertarnos mucho: tener 3 años no significa saber gestionar las emociones.

Tu hijo puede decirte que está enfadado, pero no saber qué hacer con ese enfado. Puede preocuparse porque otro niño está llorando y, al mismo tiempo, quitarle un juguete. Puede querer hacer todo solo y necesitar ayuda cinco minutos después.

Todo esto forma parte de un proceso en el que está aprendiendo a reconocer sus emociones, expresarlas, relacionarse con los demás y poco a poco desarrollar estrategias para regular lo que siente.

En este artículo te explicamos cómo es el desarrollo emocional a los 3 años, qué emociones son habituales, cómo se relaciona con otros niños, por qué siguen apareciendo las rabietas y qué podemos hacer desde casa para acompañarle.

Importante: los hitos del desarrollo son una orientación sobre habilidades que la mayoría de los niños adquiere a determinadas edades. No todos los niños se desarrollan exactamente al mismo ritmo. Si algo te preocupa o tu hijo pierde habilidades que ya había adquirido, consulta con su pediatra.

desarrollo emocional a los 3 años

¿Cómo es el desarrollo emocional a los 3 años?

A los 3 años el niño ha avanzado mucho respecto a los primeros años de vida.

Empieza a tener una mayor conciencia de sí mismo y de las personas que le rodean. También puede mostrar una mayor variedad de emociones y comienza a comprender que otras personas pueden sentir cosas diferentes a las que él siente.

Entre los comportamientos que podemos observar a esta edad están:

  • Expresar diferentes emociones.
  • Mostrar cariño hacia familiares y amigos.
  • Preocuparse cuando otro niño está triste o llorando.
  • Empezar a esperar su turno.
  • Comprender conceptos como “mío”, “tuyo” o “de él”.
  • Interesarse por otros niños.
  • Participar en juegos con otros.
  • Imitar a adultos y compañeros.
  • Buscar mayor autonomía.
  • Separarse de sus padres con más facilidad en algunas situaciones.
  • Mostrar una imaginación cada vez más desarrollada.

El CDC recoge varios de estos comportamientos entre los indicadores sociales y emocionales de los 3 años.

Sin embargo, esto no significa que un niño de 3 años tenga ya un autocontrol emocional completamente desarrollado.

Está aprendiendo. Y para aprender necesita que los adultos le acompañemos.

¿Qué emociones tiene un niño de 3 años?

A esta edad el mundo emocional se vuelve cada vez más complejo. Un niño de 3 años puede experimentar y expresar: alegría, tristeza, enfado, miedo, frustración, celos, vergüenza, orgullo, ilusión, cariño. impaciencia y nervios.

El niño puede identificar algunas emociones básicas, especialmente cuando los adultos le ayudan a ponerles nombre.

Por ejemplo:

  • “Estás enfadado porque querías seguir jugando.”
  • “Estás triste porque papá se ha ido.”
  • “Te ha dado miedo ese ruido.”

Esta forma de hablar no elimina la emoción, pero ayuda al niño a relacionar lo que siente con una palabra. Y tener palabras para explicar lo que nos pasa es una herramienta importante para aprender a gestionarlo.

Desarrollo emocional a los 3 años: ¿qué puede hacer un niño?

No existe una lista que todos los niños tengan que cumplir exactamente al cumplir 3 años, pero sí podemos observar determinados avances.

❤️ Expresa diferentes emociones

A esta edad es habitual que el niño pueda mostrar alegría, tristeza, enfado, miedo y otras emociones de manera bastante evidente.

❤️ Muestra afecto

Puede abrazar, besar o mostrar cariño espontáneamente hacia personas conocidas y, en algunos casos, hacia otros niños.

❤️ Empieza a preocuparse por los demás

Puede acercarse a un niño que llora, preguntar qué ocurre o intentar consolarlo.

El CDC incluye precisamente la preocupación por un amigo que está llorando entre los indicadores sociales y emocionales de los 3 años.

❤️ Empieza a esperar turnos

Aunque todavía puede resultarle difícil, progresivamente puede aprender a esperar para utilizar un juguete o participar en un juego.

❤️ Comprende mejor los límites sociales

Empieza a entender conceptos como “esto es mío”, “esto es tuyo” o “ahora le toca a él”.

❤️ Se interesa más por otros niños

Los juegos empiezan a ser más sociales.

La AAP señala que alrededor de los 3 años los niños comienzan a interactuar más directamente con otros niños y pueden empezar a desarrollar amistades.

¿Cómo es el comportamiento de un niño de 3 años?

Aquí es donde muchas familias pueden sentirse desconcertadas.

Porque a los 3 años puede parecer que tu hijo ha dado un salto enorme en madurez… y al mismo tiempo puede tener comportamientos muy intensos.

Puede:

  • Querer hacerlo todo solo.
  • Decir “no” constantemente.
  • Enfadarse porque le has cortado el plátano.
  • Llorar porque quiere ponerse una camiseta que está en la lavadora.
  • Cambiar de opinión cinco veces.
  • Querer una cosa y rechazarla cuando se la das.

Esto no significa necesariamente que esté “malcriado”.

A los 3 años están creciendo enormemente su autonomía, su lenguaje, su imaginación y su capacidad para comprender el mundo, pero la regulación emocional todavía está madurando.

La AAP señala que los niños de esta edad pueden mostrar comportamientos intensos y poner a prueba los límites mientras avanzan hacia la etapa preescolar.

¿Por qué mi hijo de 3 años tiene tantas rabietas?

Las rabietas pueden seguir siendo completamente normales a los 3 años. El niño quiere hacer cada vez más cosas por sí mismo, pero todavía tiene dificultades para tolerar la frustración.

Además, su capacidad de autocontrol no está al nivel de sus deseos.

Puede pensar: “Quiero seguir jugando.” Y entender perfectamente que mamá ha dicho que hay que irse.

Pero entender el límite no significa que sea capaz de aceptar emocionalmente ese límite sin enfadarse.

Por eso puede aparecer una rabieta. También suelen empeorar cuando el niño está: cansado, hambriento, enfermo. sobreestimulado, alterado por un cambio de rutina, ante una situación desconocida, frustrado, separándose de sus padres.

El CDC señala que los grandes cambios de rutina pueden molestar especialmente a los niños de esta edad.

¿Cómo gestionar las rabietas a los 3 años?

Durante una rabieta intensa, probablemente no sea el mejor momento para dar una explicación larga. El niño necesita primero recuperar la calma.

Puedes seguir estos pasos:

1. Mantén la calma

No siempre es fácil, pero nuestra propia regulación ayuda al niño.

2. Valida lo que siente

Puedes decir: “Sé que estás muy enfadado.”

3. Mantén el límite

Validar la emoción no significa permitir cualquier comportamiento. “Puedes estar enfadado, pero no puedes pegar.”

4. Habla poco

Cuando la emoción está desbordada, demasiadas palabras pueden complicar todavía más la situación.

5. Quédate disponible

No tienes que solucionar inmediatamente lo que siente. Puedes transmitir: “Estoy aquí. Cuando estés tranquilo, te ayudo.”

Las estrategias de orientación emocional recomendadas por la AAP incluyen reconocer, nombrar y validar la emoción y ofrecer seguridad o límites adecuados a lo que está sintiendo el niño.

¿Un niño de 3 años entiende las emociones de los demás?

Cada vez más. Este es uno de los cambios más bonitos del desarrollo emocional en esta etapa. Puede empezar a darse cuenta de que:

  • Mamá está triste.
  • Su amigo está enfadado.
  • El bebé está llorando.
  • Papá está contento.

Y puede reaccionar ante ello. Por ejemplo, puede acercarse a su madre y darle un abrazo si la ve triste. Sin embargo, debemos recordar que empatía y autocontrol no son lo mismo.

Puede saber que su amigo está triste y aun así querer quitarle el juguete. Puede entender que su hermano está llorando y continuar haciendo ruido.

No debemos esperar una empatía adulta a los 3 años. Está aprendiendo.

Desarrollo social a los 3 años

El desarrollo emocional y el desarrollo social están estrechamente relacionados. Durante esta etapa el niño empieza a pasar de jugar principalmente al lado de otros niños a interactuar más con ellos.

Puede comenzar a:

  • Buscar determinados compañeros.
  • Tener preferencias por algunos niños.
  • Participar en juegos compartidos.
  • Esperar turnos.
  • Compartir algunos juguetes.
  • Imitar a otros.
  • Resolver pequeños conflictos con ayuda.
  • Mostrar afecto.
  • Comprender algunas normas sociales.

La AAP explica que durante la etapa preescolar los niños empiezan a desarrollar amistades y a comprender progresivamente que los demás pueden pensar y sentir de manera diferente.

Pero todavía puede costarle compartir

Esto es importante. Que un niño de 3 años diga: “¡Es mío!” no significa que sea egoísta.

Está aprendiendo el concepto de propiedad, turnos y convivencia. Necesita oportunidades para practicarlo y adultos que le ayuden a resolver los conflictos.

La necesidad de autonomía a los 3 años

Una de las características más importantes de esta etapa es el deseo de independencia. Probablemente hayas escuchado muchas veces: “¡Yo solo!”

  • Quiere vestirse.
  • Quiere lavarse los dientes.
  • Quiere servirse agua.
  • Quiere elegir qué camiseta ponerse.
  • Quiere subir al coche solo.
  • Quiere decidir qué cuento leer.
  • Esta búsqueda de autonomía forma parte del desarrollo.

Por eso podemos ofrecer pequeñas decisiones dentro de límites claros.

Por ejemplo “¿Quieres la camiseta azul o la verde?”

En lugar de: “¿Quieres vestirte?”

La primera pregunta ofrece autonomía. La segunda abre la posibilidad de que responda: “No.” Y entonces empieza la negociación.

Desarrollo emocional e imaginación a los 3 años

La imaginación adquiere un papel enorme durante esta etapa. El niño puede convertir una caja en una casa, un palo en una espada o un muñeco en un bebé.

También puede atribuir emociones y características humanas a objetos. Un coche puede estar “triste”.

La luna puede ser “su amiga”. Un peluche puede tener miedo. Este tipo de juego permite al niño explorar diferentes situaciones y emociones.

La AAP destaca que la imaginación de los niños de 3 años puede ayudarles a explorar una amplia variedad de emociones y situaciones. Por eso el juego simbólico no es solo entretenimiento. También es una forma de aprender.

¿Es normal que un niño de 3 años tenga un amigo imaginario?

Sí. Los amigos imaginarios pueden aparecer durante la etapa preescolar.

Un niño puede inventar un personaje y hablar con él, darle comida, sentarlo a la mesa o incluso culparle de alguna travesura.

Esto no significa necesariamente que esté solo o que exista un problema emocional.

La AAP explica que los amigos imaginarios pueden ser una forma creativa de explorar diferentes actividades, conversaciones, comportamientos y emociones.

Podemos incluso aprovechar ese juego para hablar de sentimientos: “¿Por qué está triste tu amigo?” “¿Qué podemos hacer para ayudarle?”

De esta forma utilizamos su imaginación para favorecer el desarrollo emocional.

¿Cómo enseñar a un niño de 3 años a gestionar sus emociones?

La gestión emocional no se aprende en una única conversación. Se construye poco a poco, en las situaciones cotidianas.

1. Pon nombre a sus emociones

Cuando veas una emoción, intenta ponerle palabras. “Estás frustrado.” “Te ha dado miedo.” “Estás muy contento.”

Con el tiempo podrá empezar a utilizar esas palabras por sí mismo.

2. No intentes evitar todas las emociones negativas

Estar triste, enfadado o frustrado también forma parte de la vida. Nuestro objetivo no debería ser conseguir que nuestro hijo nunca se enfade.

Deberíamos ayudarle a aprender qué puede hacer cuando se enfada.

3. Diferencia emoción y comportamiento

Este concepto es fundamental.

Puedes decir: “Puedes estar enfadado.”

Pero: “No puedes pegar.”

La emoción se valida. El límite sobre el comportamiento se mantiene.

4. Dale herramientas

Cuando esté tranquilo puedes practicar:

  • Respirar profundamente.
  • Pedir ayuda.
  • Decir “estoy enfadado”.
  • Esperar.
  • Buscar un espacio tranquilo.
  • Abrazar un peluche.
  • Contar hasta tres.
  • Pedir un turno.

No todas funcionarán siempre. Y no pasa nada.

Los cuentos para gestionar las emociones son maravillosos también para esta etapa, les ayuda a empatizar y sentirse reflejados con los personajes.

5. Sé su modelo

Los niños observan muchísimo. Si nosotros gritamos cuando estamos enfadados, será difícil enseñarles que nunca deben gritar.

Eso no significa que tengamos que ser padres perfectos. Podemos equivocarnos y después reparar:

“Mamá ha gritado porque estaba muy enfadada. No lo he hecho bien. La próxima vez voy a intentar hablar más despacio.” Eso también es educación emocional.

Actividades para trabajar las emociones a los 3 años

No hace falta convertir el desarrollo emocional en una clase. El juego cotidiano ofrece muchísimas oportunidades.

Las caras de las emociones

Haz diferentes expresiones y pregúntale: “¿Qué cara tengo?”

Después podéis intercambiar los papeles.

Cuentos

Mientras leéis, pregunta: “¿Cómo se siente?” “¿Por qué está triste?” “¿Qué podría hacer?”

Juego con muñecos

Representad situaciones cotidianas: “El bebé no quiere ir al cole.” “El muñeco está enfadado.”

Y buscad juntos una solución.

Dibujar emociones

Podéis dibujar una cara contenta, triste, enfadada o asustada.

Juego simbólico

Jugar a médicos, colegio, supermercado o familia permite representar diferentes situaciones sociales.

Si quieres más propuestas de juego para esta edad, puedes enlazar aquí de forma muy natural a tu artículo:

Actividades para niños de 3 años en casa | Ideas fáciles, divertidas y educativas

Y si quieres ampliar ideas para otras edades:

Actividades para niños en casa: 30 ideas divertidas y educativas para todas las edades

Cómo favorecer el desarrollo emocional a los 3 años desde casa

No necesitas comprar materiales específicos ni hacer actividades todos los días. Hay algunas cosas sencillas que pueden tener mucho valor:

Crear rutinas predecibles

Los niños se sienten más seguros cuando saben qué va a ocurrir. Una rutina para levantarse, comer, jugar y dormir puede ayudarles a anticipar las situaciones.

La AAP destaca las relaciones seguras y las rutinas predecibles como elementos que favorecen un desarrollo mental y emocional saludable.

Dar tiempo para jugar

El juego permite explorar emociones, resolver problemas y practicar relaciones sociales.

Ofrecer pequeñas responsabilidades

Guardar los juguetes, llevar la ropa al cesto o ayudar a poner la mesa pueden favorecer su sensación de autonomía.

Dar opciones limitadas

“¿Quieres bañarte ahora o después del cuento?”

Dedicar tiempo exclusivo

No hace falta que sean horas. Un rato de juego sin móvil ni distracciones puede convertirse en un momento importante de conexión.

Desarrollo emocional a los 3 años y desarrollo infantil

Aunque este artículo se centra en las emociones, estas no se desarrollan de manera independiente. El desarrollo emocional está conectado con:

  • Lenguaje.
  • Desarrollo cognitivo.
  • Juego.
  • Habilidades sociales.
  • Autonomía.
  • Desarrollo motor.

Por eso, para tener una visión más completa de todo lo que suele ocurrir alrededor de esta edad, te recomiendo consultar también nuestra guía:

👉 Desarrollo infantil a los 3 años: hitos, habilidades y señales de alerta

¿Cuándo preocuparse por el desarrollo emocional a los 3 años?

Cada niño tiene su propio ritmo y una característica aislada no permite determinar si existe un problema. Aun así, hay situaciones que merece la pena comentar con el pediatra.

Por ejemplo, si tienes una preocupación persistente sobre:

  • La forma en la que tu hijo se relaciona con otras personas.
  • Su capacidad para comunicarse.
  • Su juego.
  • La expresión de emociones.
  • Su comportamiento.
  • Su desarrollo general.

También es importante consultar si pierde habilidades que anteriormente había adquirido.

El CDC recomienda hablar con el profesional sanitario sobre los indicadores del desarrollo y cualquier preocupación que tenga la familia.

No debemos utilizar una lista de hitos para hacer un diagnóstico en casa.

Los hitos sirven como orientación y para saber cuándo puede ser conveniente pedir una valoración.

Tabla de hitos emocionales a los 3 años

Área Qué podemos observar
Expresión emocional Expresa una variedad de emociones
Afecto Muestra cariño hacia personas conocidas y amigos
Empatía Puede preocuparse cuando otro niño llora
Relaciones Se interesa por otros niños
Juego social Empieza a participar en juegos compartidos
Turnos Puede esperar su turno en algunos juegos
Autonomía Quiere hacer muchas cosas por sí mismo
Identidad Comprende mejor “mío”, “tuyo” y “de él/ella”
Separación Puede separarse de sus padres con mayor facilidad en determinadas situaciones
Imaginación Desarrolla juegos simbólicos cada vez más elaborados
Regulación Empieza a desarrollar estrategias, aunque todavía necesita mucho acompañamiento

Estos indicadores se basan en los hitos de desarrollo social y emocional recogidos por el CDC y en la información de desarrollo preescolar de la AAP.

Algunas dudas sobre el desarrollo emocional a los 3 años

¿Qué es el desarrollo emocional a los 3 años?

Es el proceso mediante el cual el niño aprende progresivamente a reconocer, expresar y gestionar sus emociones, al mismo tiempo que desarrolla una mayor conciencia de los sentimientos de otras personas y nuevas habilidades para relacionarse con ellas.

¿Qué emociones tiene un niño de 3 años?

Puede experimentar y expresar alegría, tristeza, enfado, miedo, frustración, celos, vergüenza, orgullo, ilusión y cariño, entre otras. La forma y la intensidad con la que las expresa pueden variar mucho de un niño a otro.

¿Es normal que un niño de 3 años tenga muchas rabietas?

Sí. Las rabietas todavía pueden formar parte del desarrollo normal a esta edad. El niño tiene una mayor necesidad de autonomía, pero su capacidad para regular la frustración todavía está madurando.

¿Un niño de 3 años entiende las emociones de los demás?

Empieza a comprenderlas mejor y puede mostrar preocupación o afecto cuando otra persona está triste. Sin embargo, todavía necesita ayuda para ponerse en el lugar de los demás y controlar sus propios impulsos.

¿Cómo puedo enseñar a mi hijo de 3 años a gestionar sus emociones?

Puedes poner nombre a sus emociones, validarlas, establecer límites claros, enseñarle alternativas para expresar el enfado, utilizar cuentos y juegos para hablar de sentimientos y mostrarle mediante tu propio comportamiento cómo gestionar la frustración.

¿Es normal que mi hijo de 3 años tenga un amigo imaginario?

Sí. Los amigos imaginarios pueden formar parte del juego y la imaginación durante la etapa preescolar y no tienen por qué indicar un problema emocional.

¿A los 3 años debería saber controlar sus emociones?

No completamente. A esta edad está empezando a desarrollar habilidades de autorregulación, pero todavía necesita mucho acompañamiento adulto, especialmente cuando está cansado, frustrado o sobreestimulado.

¿Cuándo debería consultar al pediatra?

Si tienes una preocupación persistente sobre el desarrollo de tu hijo, si no alcanza determinadas habilidades esperables para su edad o, especialmente, si pierde habilidades que ya había adquirido, es recomendable comentarlo con su pediatra.

Desarrollo emocional a los 3 años: qué debemos recordar

Los 3 años pueden ser una etapa maravillosa y, a la vez, intensa.

Tu hijo está empezando a descubrir quién es, qué quiere, qué sienten los demás y cómo funciona el mundo que le rodea.

  • Quiere ser independiente.
  • Quiere jugar con otros niños.
  • Quiere tomar decisiones.
  • Quiere expresar lo que piensa.

Y, al mismo tiempo, todavía necesita que tú le ayudes a manejar muchas de las emociones que le desbordan.

Por eso, si tu hijo de 3 años tiene una rabieta porque has cortado el sándwich de una manera diferente a la que esperaba, no significa que no esté avanzando.

Está aprendiendo.

  • Está aprendiendo que puede enfadarse y seguir estando seguro.
  • Que puede estar triste y pedir un abrazo.
  • Que puede frustrarse y buscar ayuda.
  • Que puede querer algo y escuchar un “no”.
  • Y que sentir una emoción no significa que pueda hacer cualquier cosa.
  • Nuestro trabajo no es conseguir que nuestros hijos estén siempre tranquilos.

Es acompañarlos mientras aprenden, poco a poco, qué hacer con todo lo que sienten.

Otros artículos que podrían interesarte

 

bebes y nenes logo
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.